¿YSI TE LO ESTÁS PERDIENDO TODO?
El FOMO y la ansiedad de vivir apurados
🌍 En los últimos años, las redes sociales han pasado a ocupar un lugar central en la vida cotidiana. Este cambio ha dado lugar a nuevos hábitos, conductas y formas de vincularnos. La necesidad constante de estar conectados, sumada a la exposición permanente a la vida aparentemente “perfecta” de los demás, ha favorecido la aparición de distintos malestares psicológicos como el estrés, la ansiedad, la baja autoestima, la depresión y el conocido FOMO.
🧠 ¿Qué es el FOMO?
FOMO proviene del inglés fear of missing out y significa miedo a perderse algo.
No se trata solo de querer hacer muchos planes o estar ocupado todo el tiempo, sino de una sensación persistente de inquietud,
comparación y urgencia por estar en todas partes, como si cada experiencia fuera imprescindible y perderla implicara quedarse atrás.
📱 Redes sociales: el combustible del FOMO
Aunque el miedo a quedarse fuera no es nuevo, las redes sociales lo han intensificado. Ver constantemente planes, viajes,
encuentros y logros ajenos alimenta la comparación social. El problema es que esa comparación suele ser injusta: lo que vemos
es una versión seleccionada e idealizada de la vida de otros, no su realidad completa.
🧬 Cómo funciona en nuestra mente
El FOMO combina tres elementos clave: ansiedad anticipatoria, comparación social y necesidad de pertenencia.
Cuando este mecanismo se activa, el cerebro permanece en estado de alerta, atento a notificaciones, mensajes y novedades que
podrían hacernos sentir excluidos de algo importante.
🔥 ¿Por qué duele tanto “no estar ahí”?
Más allá de los likes y las historias, el FOMO tiene raíces profundas. Conecta con la necesidad de aprobación, el miedo al
arrepentimiento y el deseo de formar parte del grupo. A nivel evolutivo, quedar fuera implicaba un riesgo real; hoy, ese mismo
temor se traslada al plano digital y emocional.
📊 Señales de que el FOMO puede estar afectándote
- Revisar el móvil de forma constante por miedo a perderte algo.
- Aceptar planes por presión, no por deseo.
- Sentir irritación o tristeza al ver lo que otros hacen.
- Compartir todo en redes para demostrar que estuviste presente.
- Sentirte agotado, insatisfecho o comparándote continuamente.
Estas señales indican que el FOMO puede estar influyendo en tu bienestar emocional.
💔 Consecuencias más allá de la pantalla
El FOMO no se queda solo en el mundo digital. Puede generar ansiedad crónica, cansancio mental, baja autoestima,
dificultad para disfrutar el presente y sensación de vacío. El problema no es querer vivir experiencias, sino creer
que tu vida no es suficiente si no se parece a la de los demás.
🌿 JOMO: la alegría de perderse algo
Como alternativa al FOMO aparece el concepto de JOMO (joy of missing out), que invita a disfrutar
conscientemente de no estar en todo, de elegir con calma y de conectar con el momento presente sin la presión de la comparación constante.
📵 Consejos para romper con el FOMO
- Limitar el tiempo en redes sociales y desactivar notificaciones innecesarias.
- Aceptar que no se puede estar en todo y que perderse cosas es parte de vivir.
- Evitar compararte, recordando que lo que ves online no es la realidad completa.
- Practicar un diálogo interno más amable, reemplazando la autoexigencia por autocompasión.
- Priorizar vínculos reales y significativos por sobre la acumulación de experiencias.
✨ Conclusión: vivir con intención, no con ansiedad
El FOMO no es una moda pasajera, sino un reflejo de cómo la hiperconexión y la comparación constante impactan en nuestra salud mental.
Reconocerlo es el primer paso. El siguiente es aprender a valorar tus decisiones, tu ritmo y tu vida, sin que el miedo a perderte
algo marque el camino.
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